lunes, 3 de enero de 2011

Desde ese día, todo ha sido para mejor, ha llovido sin cesar: hemos sentido las gotas al caer en nuestros rostros mientras el tiempo se detiene en cada beso. Caminar de la mano, es sentirme seguro por la vida y jugar a guardar nuestro secreto incrementa más nuestro amor. Pensé jamás escribir sobre alguna utopía cumplida, pero desde ese día se han ido cumpliendo como piezas de domino impulsadas por tu corazón.
Sentir el olor de tu cabello, es como caminar por los campos de elíseo, que al pisar sus rosas se expande sus olores de tranquilidad y pureza. 
Estar contigo es pensar en el cielo, si no existe ese lugar llamado paraíso, no importa porque ya lo hemos construido entre los dos. Lo hemos formado desde el primer momento que nuestras manos se tocaron, con nuestro amor y cariño, con nuestros besos y abrazos, con nuestra confianza y deseo. Deslizar mis dedos por tu cara, es tocar una rosa en primavera tus mejillas son como grandes pétalos, tan delicados y y hermosos; tocar tu cuello es sentirnos unidos es algo inexplicable; posar mis labios en los tuyos debe de ser la misma sensación que tiene una abeja al pisar una flor ; conectar nuestras miradas enamoradas es transmitir nuestro amor por todos los lados, y decirle al mundo que estamos enamorados; el planeta no lo sabrá por nuestras palabras lo sabrá por nuestros ojos. 
Tenerte junto a mi, es volver a sentir lo que me faltaba, me devolviste mi corazón lleno de amor en su interior, me haces soñar con días maravillosos, me haces anhelar cosas indescriptibles a tu lado, no quiero perderte porque has llegado para quedarte. 


Soy feliz, tu eres feliz, nosotros somos felices.